Durante el verano, el uso combinado de fotoprotector y repelente de mosquitos genera dudas frecuentes. Desde las farmacias ourensanas recordamos que el fotoprotector debe aplicarse siempre antes que el repelente, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y del Ministerio de Sanidad.

En primer lugar, debe aplicarse un fotoprotector adecuado al tipo de piel y a la exposición prevista, cubriendo toda la piel expuesta. Es importante dejar que se absorba correctamente antes de salir al exterior; se recomienda aplicarlo con antelación, aproximadamente 30 minutos antes de la exposición solar.

Una vez absorbido el fotoprotector, se aplica el repelente de mosquitos sobre las zonas de piel expuestas, respetando siempre las instrucciones del etiquetado. No se recomienda mezclar ambos productos ni aplicar el repelente directamente sobre zonas cubiertas por la ropa.

Los farmacéuticos de Ourense queremos poner el acento en que cada producto tiene sus propias condiciones de uso. El fotoprotector debe reaplicarse con frecuencia y después del baño, de una sudoración intensa o del secado con toalla. El repelente, por su parte, debe renovarse según las indicaciones específicas del producto.

En menores de tres años, es importante consultar previamente con Pediatría o Farmacia y respetar las edades de uso indicadas en el etiquetado. Durante el embarazo y la lactancia, la elección del repelente debe tener en cuenta su principio activo, concentración y condiciones de uso.

En el caso de viajeros a zonas donde existen enfermedades transmitidas por mosquitos, como dengue o malaria, el uso adecuado del repelente constituye una medida preventiva esencial. El farmacéutico puede asesorar sobre la opción más adecuada en función del destino y las características de cada persona.

Entre los principios activos habituales en los repelentes de uso humano se encuentran DEET, icaridina, IR3535 y citriodiol. Su duración, concentración, frecuencia de aplicación y edad de uso varían según el producto, por lo que es fundamental consultar siempre el etiquetado.